viernes, 16 de julio de 2010

EXPLORAN BASES GENÉTICAS DEL AUTISMO

28 JUN 10 | Instituto Politécnico Nacional
Exploran bases genéticas del autismo
En México una de cada mil personas de 0 a 16 años padecen de este síndrome.

La Jornada México

En las últimas décadas, los índices del autismo en México y en el mundo se han incrementado y debido a que las causas de este padecimiento se desconocen hasta el momento, la especialista del Instituto Politécnico Nacional Amalia Guadalupe Gómez Cotero, participa en un proyecto multidisciplinario de investigación orientado a encontrar las causas genéticas de este síndrome del desarrollo.

La investigadora del Centro Interdisciplinario de Ciencias de la Salud (CICS) Unidad Santo Tomás, señaló que actualmente en México una de cada mil personas de cero a 16 años padecen de este síndrome (caracterizado por la falta de comunicación de las personas con el medio ambiente).

Refirió que la colaboración se lleva a cabo con la Université François Rabelais de Tours, Francia, con la Clínica Mexicana de Autismo y Alteraciones de Desarrollo A. C. (CLIMA) y con el Grupo Médico Carracci de México, que encabeza el doctor Humberto Nicolini.

“Estamos realizando investigación de tipo genético. Por ahora estudiamos cuatro genes que se cree que tienen mayor relación con el autismo; precisamente en unos días los científicos de la universidad francesa se llevarán muestras de 90 pacientes de la Clínica Mexicana de Autismo para analizar los genotipos y en su país van a correlacionar esos genes con los de muestras de pacientes franceses y libaneses, a fin de determinar si son los mismos y en el mes de agosto tendremos los resultados de la investigación genética, los cuales nos permitirán tener mayores evidencias y publicarán los resultados de manera conjunta IPN, CLIMA y la universidad francesa”, afirmó.

La doctora Gómez Cotero refirió que los principales síntomas del autismo son los problemas de interacción social y comunicación verbal y no verbal, rutinas e intereses obsesivos o repetitivos, la falta de comunicación visual y algunos estereotipos como el aleteo de manos.

Detalló que en el autismo la alteración genética afecta la producción de los neurotransmisores dopamina y serotonina. “Aunque de manera artificial se regulen los niveles de los neurotransmisores, el autismo no se cura, porque hay una afección cerebral y la terapia es lo único con lo cual la persona puede restablecerse, ya que la alteración de neurotransmisores inhibe los estímulos emocionales. Es común que este tipo de pacientes no tenga contacto visual, no reaccionen ante la demostración de afecto, porque desde el nacimiento hay una separación corporal con su madre, lo cual impide establecer vínculos”.

La especialista del IPN comentó que por la falta de estímulos, los niños autistas tienen dificultades en la tonicidad muscular y pueden ser hipersensibles o hiposensibles al dolor. “Por ello se empieza con terapia corporal y sensorial para que el niño comience a movilizarse y a recibir los estímulos que permitirán el contacto visual, comience a aprender, a hablar y poco a poco salga de sí mismo”, apuntó.

Subrayó que el autismo es una afección que tiene características bien definidas y no se confunden con las de otro trastorno. “Este síndrome está clasificado en el DSM4 -libro que incluye todas las patologías psiquiátricas- como un trastorno del desarrollo, debido a que el niño no puede tener una evolución normal”, agregó.

Dentro de los trastornos de desarrollo existen varios niveles, desde los leves hasta los profundos y dependiendo del nivel de afección las personas manifiestan diferentes características. “Existen algunos síndromes de desarrollo severos como el de Rett y el de Asperger, así como el autismo que también se considera un síndrome del desarrollo y aunque tienen diferencias entre sí, tienen manifestaciones o características coincidentes”, explicó.

Gómez Cotero detalló  que actualmente no existe cura para el autismo, lo único que ayuda a rehabilitar y a mejorar los pronósticos de desarrollo de los niños son terapias especiales, pero en México existen muy pocos especialistas en esa área, por lo que el CICS, Unidad Santo Tomás, en colaboración con CLIMA, impartirá el Diplomado de Posgrado en Terapéutica en Autismo.

Uno de los propósitos del instrumento académico (que iniciará el 10 de agosto de 2010) es formar profesionales en el campo de la educación y la salud, con un amplio y sólido sustento teórico práctico, para la intervención psicoeducacional y terapéutica de las personas con autismo y sus familiares.

La doctora Gómez Cotero, quien forma parte del grupo de especialistas que impartirán el diplomado, señaló que al término del mismo los participantes podrán integrar fundamentos conceptuales, metodológicos, procedurales, éticos y humanistas en la práctica profesional, en el campo de trabajo con niños autistas.

Sostuvo que además tendrán las bases para diagnosticar e intervenir terapéuticamente en el nivel individual y con grupos infantiles afectados por el autismo, así  como desarrollar funciones de apoyo, asesoría y supervisión en los procesos de integración de niños con autismo en contextos educativos.

Finalmente, la doctora Amalia Guadalupe Gómez Cotero indicó que las terapias e intervenciones conductuales que los terapeutas podrán aplicar al término del diplomado están diseñadas para remediar síntomas específicos y otorgar una mejoría sustantiva, ya que contarán con el entrenamiento requerido para el desarrollo de destrezas altamente estructuradas, con el fin de ayudar a los niños a adquirir habilidades sociales y de lenguaje.

Además, agregó, tendrán la capacidad para dar orientación familiar a los padres y hermanos de los niños autistas, lo cual les ayuda a enfrentar los particulares desafíos de vivir con un niño que  padezca esta enfermedad.

Grupo Médico Carracci
+52 55 5611 3028
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